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jueves, 14 de octubre de 2010

El debate interminable

Parece que los amigos creyentes no se toman muy bien el debate ciencia vs religión. He aquí un artículo muy interesante (un poco extenso pero vale la pena leerlo) de Jerry Allen Coyne, profesor de biología en el departamento de Ecología y Evolución de la Universidad de Chicago, y considerado uno de los mejores críticos del "Diseño inteligente".


El pasado mes de mayo, el Center for Public Policy de la Virginia Commonwealth University (VCU), en colaboración con VCU Life Sciences, encargó una encuesta telefónica realizada sobre una muestra de 1.001 estadounidenses adultos acerca de sus ideas sobre la ciencia y los asuntos científicos (calentamiento global, evolución, investigación sobre células madre, etc.). Las respuestas de los entrevistados se clasificaron según edad, nivel educativo y grado de religiosidad. Se pretendió que la encuesta, llevada a cabo por Princeton Data Source, fuera demográficamente representativa de los estadounidenses, con un intervalo de confianza del 95% y 
un margen de error del 3’7%. Puede obtenerse clicando aquí.

Puesto que el documento consta de 59 páginas, no pretendo comentar todos sus detalles, sino que me gustaría centrarme en algunos aspectos relativos a la evolución.

En primer lugar, ¿cuál es el estado de la “creencia” en la teoría de la evolución de los estadounidenses?


¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a su concepción sobre el origen de la vida biológica: la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios dirigió el proceso; la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios no dirigió el proceso; Dios creó directamente la vida biológica en su forma actual en un momento determinado? [El orden de las respuestas era aleatorio para los distintos entrevistados].

Dios creó directamente la vida: 43%
La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios dirigió el proceso: 24%
La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios no dirigió el proceso: 18%
Ninguna/no sabe/no contesta: 16%

Estos resultados son congruentes con encuestas realizadas durante los últimos 25 años. El 67% de los estadounidenses son creacionistas o creen que Dios dirigió la evolución; sólo el 18% acepta que la evolución es, como sostienen los biólogos, un proceso carente de dirección.  Entonces, ¿cuántos entrevistados saben algo acerca de la teoría de la evolución?

¿Cuánto ha escuchado o leído sobre la teoría de la evolución?

Mucho: 44%
Algo: 32%
Poco/nada: 23%
No sabe/no contesta: 2%

Ese 44% me parece muy alto, y sospecho que si se preguntara a la gente que explicara qué son la evolución o la selección natural, se descubriría que esa cifra es exagerada. En esta misma línea, los siguientes resultados constituyen una sorpresa:

A partir de lo que usted ha escuchado o leído, ¿piensa que las evidencias que respaldan la teoría de la evolución son algo que tiene una gran aceptación dentro de la comunidad científica, o cree que los científicos manifiestan serias dudas al respecto?

Amplia aceptación: 53%
Muchos científicos tienen serias dudas: 31%
No sabe/no contesta: 16%

Si hay tanta gente que conoce bien la teoría de la evolución, resulta curioso que cerca de un tercio piense que los científicos albergan serias dudas sobre la misma. A buen seguro esto refleja los sesgos religiosos de la gente o de lo que ha escuchado por parte de religiosos prominentes. Esto viene refrendado por lo siguiente: 

En general, ¿considera usted que la teoría de la evolución choca con sus creencias religiosas, o considera que en su mayor parte es compatible con sus creencias religiosas? [De nuevo, el orden de las respuestas se presenta a los entrevistados aleatoriamente].

Choca con mis creencias: 42%
En su mayor parte es compatible: 43%
No sabe/no contesta: 16%

Este gran número de personas que considera que la teoría de la evolución colisiona con sus creencias religiosas resulta una mala noticia para quienes consideran filosóficamente posible la conciliación entre ciencia y religión [“accomodationists”]. Pero la respuesta de los “conciliadores” –al menos la de la National Academy of Sciences, el National Center for Science Education y la American Association for the Advancement of Science– es ésta: No comprendes cabalmente tu fe, pues de otro modo te darías cuenta de que no hay conflicto alguno. Tienen ante sí una tarea teológica titánica.

¿Y qué piensan los estadounidenses de la religión, y en particular de la Biblia?

¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a la descripción de su idea sobre la Biblia: la Biblia es la palabra de Dios; la Biblia es la palabra de Dios, pero no todo lo que dice debe tomarse literalmente; la Biblia es un libro escrito por seres humanos, y no la palabra de Dios?

La palabra de Dios: 40%
No todo debe tomarse literalmente: 34%
La Biblia fue escrita por seres humanos: 21%
No sabe/no contesta: 6%

Hay más personas que creen en la literalidad de la Biblia de las que podríamos pensar, pero sin duda esto explica por qué tanta gente considera que su fe entra en conflicto con la evolución. Cabe desear a los conciliadores que tengan mucha suerte a la hora de convencer a esas personas de que la Biblia no es más que una metáfora.


De quienes ven la Biblia como la palabra de Dios (378/1001), el 69% cree que Dios creó directamente la vida biológica en su forma actual, el 12% cree que la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo pero dirigida por Dios, y sólo el 5% cree que no tiene dirección alguna (además del 14% que no sabe/ninguna de las anteriores).

De entre quienes ven la Biblia como la palabra de Dios, pero consideran que no debe tomarse en sentido literal (366), el 35% son creacionistas, el 42% evolucionistas teístas y el 11% considera que la evolución no tiene dirección alguna (el 11% no sabe/ninguna de las anteriores).

Y de entre los que consideran que la Biblia fue escrita por hombres (205), el 12% son creacionistas, el 18% acepta la evolución teísta y el 56% considera que la evolución no tiene dirección alguna (el 13% no sabe/ninguna de las anteriores).

Finalmente, existe una fuerte relación entre el modo en que se entiende la Biblia y en cómo se concibe el conflicto entre la teoría de la evolución y las propias creencias religiosas:

De quienes entienden la Biblia como la palabra de Dios, el 62% considera que la evolución choca con su fe, el 22% piensa que en su mayor parte son compatibles y el 17% no lo sabe.

De quienes entienden la Biblia como la palabra de Dios, pero consideran que no debe interpretarse de forma literal, el 35% considera que en su mayor parte son compatibles y el 12% no lo sabe.

Y de quienes piensan que la Biblia fue escrita por seres humanos, el 20% piensa que esto choca con su fe, el 68% lo considera compatible en su mayor parte y el 12% no lo sabe.

De lo cual se puede concluir que está claro que la aceptación de la teoría de la evolución depende en gran medida de la naturaleza y amplitud de la creencia religiosa. Esto no sorprende a nadie (excepto, quizá, a algunos “conciliadores”). ¿Cómo puede abordarse este problema? Muchos científicos –tanto ateos como conciliadores– tratan de educar a la gente sobre qué es la teoría de la evolución y sobre las evidencias que la respaldan. Tristemente, a tenor del declive en las últimas décadas en la aceptación de la teoría de la evolución, parece que esto no funciona demasiado bien.

Discrepamos con los conciliadores acerca de la estrategia a seguir. La técnica “conciliadora” consiste en aceptar que la gente es religiosa, pero a la vez convencerla de que la teoría de la evolución efectivamente no viola su fe. Les deseamos mucha suerte con esto. Los ateos consideramos que la propia religión, y su inclinación inherente a la superstición y aceptación de formas de pensamiento irracionales, es la raíz no sólo de la negación de la evolución, sino de una miríada de dolencias que afligen a la sociedad. Puede que nuestra estrategia sea más dura, pero tiene la virtud de desarraigar estos otros males. Como ha observado Sam Harris en su crítica al texto de Mooney y Kirshenbaum Unscientific America:

El objetivo no es simplemente que más estadounidenses acepten que la teoría de la evolución (o cualquier otra teoría) es cierta; el propósito es contribuir a que valoren los principios del razonamiento y la robustez argumental que permiten entender que la creencia actual en la evolución es verdadera. Las dudas acerca de la evolución no son más que un síntoma de un problema subyacente; el problema radica en la fe (esto es, en la convicción sin razón suficiente, en la esperanza tomada como conocimiento, en las malas ideas blindadas respecto de las buenas, en las buenas ideas eclipsadas por las malas, en el pensamiento basado en deseos elevado al principio de salvación, etc.). Moon y Kirshenbaum parecen creer que podemos hacer que las personas den valor a la honestidad intelectual mintiéndoles.

sábado, 9 de octubre de 2010

"Sólo es una teoría..."

A menudo, cuando discutimos sobre la teoría de la evolución ante un creyente, nos enfrentamos a la típica frase sin razonamiento que dice: "vah, eso sólo es una teoría, no esta demostrado". Y, desgraciadamente, esta frase se ha convertido en el pan de cada día de aquellos creyentes que se sienten impotentes ante las evidencias del evolucionismo.

¿Sólo es una teoría? La ciencia tiene como objetivo conocer y dominar la naturaleza. Y un criterio fundamental para llevar a cabo este objetivo pasa por los experimentos científicos que tienen que ser, en principio, repetibles. Gracias a esto la ciencia puede avanzar y se va aproximado a la realidad. Y solo cuando un conjunto de descripciones tiene una base empírica solida la podremos considerar teoría.

La ciencia, para entender la realidad, crea las hipótesis que pretenden dar razón de porque pasan los hechos. Pero no basta con crear hipótesis, esas hipótesis hay que demostrarlas por la experiencia, tienen que superar una serie de pruebas para ser aceptadas, y en caso de no haber superado dichas pruebas tal hipótesis queda refutada y no tiene valor científico. Y la teoría de la evolución se ha echo siguiendo estas pautas, y superando esas pruebas.

El evolucionismo, que no explica el origen de la vida, sino que explica como se han desarrollado los organismos a partir de la aparición de la vida, forma parte de la ciencia empírica (como la física o la química)  y basan su trabajo en el conocimiento detallado de la naturaleza. Son ciencias fácticas, donde predomina la investigación, la descripción, la explicación y la predicción de los hechos que han ocurrido, que ocurren y que ocurrirán en el Universo. Buscan el orden en sus diversas manifestaciones, muchas veces traducidas en cifras o relaciones matemáticas. Y es cierto que estas ciencias son inseguras y que sus resultados son provisionales, pero son las que realmente informan de la realidad de una forma mas aproximada, porque hay una observación sistemática, porque hay una experimentación, porque hay exámenes de restos arqueológicos etc.

Por lo tanto, una teoría no hay que desprestigiarla por el simple hecho de serlo. Detrás de cada teoría hay un trabajo muy duro, de muchos años, y que es sometido constantemente a prueba. Una teoría no es una ley, aunque puedan estar relacionadas, pero eso no implica que sea falsa. Amigo creyente, si quieres refutar la teoría de la evolución, adelante, pero no hagas afirmaciones gratuitas que denotan tu falta de conocimientos.

"Si viviéramos en un planeta donde nunca cambia nada, no tendríamos que hacer nada. No habría nada que explicar. No habría estimulo para la ciencia. Y si viviéramos en un mundo impredecible, donde las cosas cambiaran de manera fortuita o compleja, seriamos incapaces de explicarlo. Tampoco en este caso la ciencia podría existir. Pero vivimos en un mundo intermedio, donde las cosas cambian de acuerda a las estructures, a normas, según la terminología, a leyes naturales. Y así comienza a ser posible explicarse las cosas. Podemos hacer ciencia y mediante la ciencia podemos perfeccionar nuestras vidas." -Carl Sagan-

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La religión desafiando las leyes de la física

Bien, siguiendo con el tema de religión y ciencia, os dejo con una noticia curiosa de como la fe quiere luchar contra la naturaleza.

30 personas sufren lesiones en los ojos por mirar largo tiempo al sol esperando ver a la Virgen

 

El hospital de Baza remite al juzgado los partes médicos 


El hospital de Baza (Granada) ha remitido al juzgado los partes médicos con las lesiones sufridas en los ojos por más de 30 personas que acudieron a una supuesta aparición de la Virgen convocada por un curandero de 18 años. Los lesionados, algunos de los cuales han perdido parcialmente la visión, permanecieron un tiempo indefinido mirando hacia el sol a la espera de ver a la Virgen. El vidente, Esteban Sánchez Casas, conocido como el Santón de Baza, dijo ayer en la emisora Onda Cero que las personas heridas son descreídos que acudieron al lugar de la supuesta revelación en una fecha distinta.


El Juzgado de Instrucción numero 2 de Baza confirmó ayer que tenía en su poder varios partes médicos remitidos desde el servicio de urgencia del hospital donde fueron atendidos el pasado fin de semana los afectados. Un funcionario dijo que nadie había presentado ninguna denuncia y que de momento el juez no había abierto una investigación de oficio. Por su parte, la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dejado en manos del fiscal de Baza la decisión de solicitar o no, a la vista del parte de lesiones, una investigación.La concentración se celebró el pasado viernes hacia las siete de la tarde en un lugar de Baza conocido como Las Siete Fuentes, donde a la llamada de Esteban Sánchez se congregaron más de un millar de personas procedentes de varias provincias de Andalucía.

El curandero practica sus artes herméticas contra las enfermedades en el domicilio familiar, situado en el barrio de Cuevas del Garfio, desde hace varios años. Durante este tiempo, el joven ha logrado una favorable reputación entre los crédulos que acuden masivamente en busca de remedio a sus males. El muchacho atiende en una habitación llena de imágenes de santos y un reclinatorio.

Hace ocho días, Esteban convocó a más de 1.000 personas para la aparición mariana. Según su teoría, para ver con nitidez la imagen, era menester fijar la vista en el sol y no retirarla.

Al menos ocho de los presentes sufrirán irreversiblemente la pérdida de un 45% de la visión. Sin embargo, en la población, existe la creencia de que el número de lesionados por el supuesto milagro es bastante mayor. Se ignora la suerte que han podido correr otros cientos de personas que, provenientes de otras provincias, no se quisieron perder la falsa epifanía. El vidente ya había convocado una manifestación semejante hace un año, y ahora se ha mostrado dispuesto a mantener la fecha del 31 de julio para otro milagro parecido, en el que por fin comparecerá El Niño Perdido con la Virgen de la Soledad. En declaraciones a Onda Cero, Esteban insistió en que los lesionados eran no creyentes que habían acudido al lugar de la aparición en fechas equivocadas. En cambio, agregó, todos los que fueron el día prefijado por él salieron sanos y salvos del milagro.

Fuente: elpais.com

lunes, 27 de septiembre de 2010

La religión no es compatible con la ciencia

A raíz de los comentarios de un lector de este blog, que sostiene que cristianismo y ciencia son compatibles, cuelgo una noticia que deja bien claro porque las religiones deben estar al margen de cualquier investigación científica. Un ejemplo de porqué algo que es objetivo no debe estar influenciado por algo subjetivo.

La Iglesia católica publica, por primera vez en 20 años, un documento dedicado a criticar los avances en investigación biomédica, desde la reproducción asistida a la medicina regenerativa 

 

Los trabajos con líneas de células madre embrionarias del director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, Juan Carlos Izpisúa, uno de los científicos españoles más importantes, “cooperan al mal [sic] y al escándalo”, según el Vaticano.

La Congregación para la Doctrina de la Fe, antigua Inquisición, publicó ayer la instrucción pastoral Dignitas personae (de la Dignidad de la persona), que critica con dureza algunos de los principales avances científicos de los últimos años.

El documento es una puesta al día de la última instrucción pastoral publicada al respecto, Donum vitae, que, como se publicó en 1987, no afrontó explícitamente los últimos avances en las ciencias biomédicas. Estos descubrimientos, según la Conferencia Episcopal española “han abierto nuevas perspectivas terapéuticas pero también han suscitado serios interrogantes”.

El Vaticano equipara la "píldora del día después" con el "pecado del aborto" y ha vuelto a condenar la investigación con embriones 

 

La gran mayoría de los científicos considera la clonación terapéutica y la terapia génica como la gran esperanza en el campo de la medicina regenerativa. Millones de enfermos de alzhéimer, párkinson, diabetes y otras enfermedades que, a día de hoy, no tienen cura, podrían beneficiarse de los avances que se consigan en este campo.

La Iglesia no ha acudido a las revistas científicas de referencia como Science o Nature para actualizar su postura en este asunto. Tal y como explica en el documento, “se han tenido siempre presentes los aspectos científicos correspondientes, aprovechando los estudios llevados a cabo por la Pontificia Academia para la Vida y las aportaciones de un gran número de expertos (...) que se han confrontado con los principios de la antropología cristiana”. El Vaticano anima a seguir esta instrucción pastoral a “los fieles cristianos y a todos los que buscan la verdad”.

El documento habla de las técnicas de reproducción asistida, a las que se someten al año en España entre 600.000 y 800.000 parejas. El objetivo es “abordar nuevos problemas relativos a la procreación”. Sus conclusiones, tajantes, no difieren del anterior documento al respecto: “Hay que excluir todas la técnicas de fecundación artificial heteróloga y las de fecundación artificial homóloga que sustituyen al acto conyugal”. Sin embargo, menciona técnicas que en 1987 no eran viables, como la congelación de óvulos, que califican de “moralmente inaceptable”, a pesar de que no implica la destrucción de ningún embrión.


Aunque la Iglesia considera que esta técnica se ha desarrollado “para evitar los problemas éticos suscitados por la crioconservación de embriones”, también cree que los óvulos se conservan para “la procreación artificial”.

Un deseo legítimo

La Iglesia católica no considera que, con esta postura esté dejando de lado a los católicos que buscan ayuda para tener hijos. Según Dignitas personae, la institución “reconoce la legitimidad del deseo de un hijo y comprende los sufrimientos de los conyuges afligidos por el problema de la infertilidad” que, sin embargo, “no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto”.

La medicina regenerativa es el otro gran frente de batalla de la instrucción pastoral. Tras condenar la investigación sobre células troncales embrionarias, apoya la que usa células madre adultas. Uno de los últimos campos de investigación, el uso de óvulos de animales para la reprogramación de los núcleos de las células somáticas humanas, es definido como “una ofensa a la dignidad del ser humano”. Reino Unido autorizó en 2007 esta técnica para impulsar la lucha contra las enfermedades.

 "La Iglesia mantiene  una postura  retrógrada"

 “Ejemplo de cinismo”, “posición retrógrada”, “injerencia en las familias”, “intento de cercenar los derechos de los demás”...  Estas son algunas de las valoraciones realizadas ayer por la mayoría de los científicos y expertos en bioética consultados por Público sobre la instrucción pastoral Dignitas personae, en la que el Vaticano reafirma su oposición a la reproducción asistida, la investigación con células madre embrionarias o la llamada píldora del día después.

El Gobierno socialista, sin embargo, prefirió mantener silencio pese las duras críticas del Vaticano a muchas de las técnicas permitidas por el marco jurídico vigente. Ni la vicepresidencia del Gobierno ni los ministerios de Ciencia y Sanidad reaccionaron ante el documento hecho público ayer.

“La jerarquía católica mantiene su línea tradicional de siempre”, explica Marcelo Palacios, miembro del Comité de Bioética de España, que cree que el Vaticano, con sus críticas, no tiene en cuenta “el avance científico, la felicidad de las parejas con problemas de fertilidad o la salud de las personas”.


En el caso de la reproducción asistida, señala que la Iglesia debería “abstenerse” de realizar “injerencias en cómo se organiza cada familia”. “Está muy bien  hablar con mucha facundia de dignidad y teorizar desde fuera, pero hay que ponerse en la piel de quien tiene un hijo enfermo o problemas de fertilidad”, agrega.

Una “sociedad de solteros”
 Para el presidente del comité científico de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida, Simón Marina, la Iglesia mantiene una postura “retrógrada y anticuada” ante los avances científicos, una posición no ajena por otra parte a su condición de “sociedad de hombres solteros”.


Pese a la instrucción de la Curia Romana, Marina cree que las parejas católicas infértilesex presidente del CSIC Emilio Muñoz entiende que la Iglesia demuestra estar “desbordada” por los avances científicos y ha emprendido, incurriendo en un “cinismo tremendo” y numerosas contradicciones, una “batalla desesperada para recuperar a los católicos más dubitativos”. En su opinión, la publicación de la instrucción tiene mucho que ver con el acceso al papado de Joseph Ratzinger.

José López Barneo, director del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Sevilla , sostiene por su parte que hay que respetar que la Iglesia quiera dar orientaciones a sus fieles, aunque debe existir siempre una separación entre las creencias religiosas y la investigación científica.

Menos críticos fueron los miembros del Comité de Bioética de España Carlos Romeo Casabona y César Nombela. Romeo cree que está bien que la Iglesia dé su opinión, aunque son las normas jurídicas las que rigen las técnicas criticadas por el Vaticano. El ex presidente del CSIC César Nombela, por su parte, afirma
que la instrucción vaticana es “una propuesta a favor de la dignidad humana que no se impone a nadie”.

Fuente: Público.es (Diciembre de 2008)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Una relación especial

Muchas son las críticas que reciben los científicos por meterse en temas filosóficos. Muchos son los que afirman que los científicos deben centrarse en sus investigaciones y no deben hacerse preguntas sobre la realidad. Sin ir más lejos, después de sus últimas declaraciones, Hawking fue el blanco de los teólogos. Pues según ellos, filosofía y ciencia son incompatibles. ¿Pero realmente es cierto? Repasando la historia de la filosofía encontraremos la respuesta correcta.

El punto de partida lo encontramos en la antigua Grécia, cuna de la filosofía. En esa época, las respuestas acerca de los interrogantes del mundo físico fueron elaboradas por las mismas personas que ofrecían respuestas a problemas de tipo ético y filosófico. Aristóteles o Epicuro son ejemplos de filósofos y, al mismo tiempo, físicos.

" La naturaleza es -en todas las cosas que poseen un principio de movimiento- la forma y la esencia- que no son separables sino por el pensamiento. En cuanto al compuesto de materia y forma, hay que decir que no es una naturaleza, sino un ser natural o por naturaleza, como es el hombre." 

                                         Aristóteles Física II
 
En la Revolución científica las personas que escriben sobre física y matemáticas también reflexionan acerca de la realidad.  El antropocentrismo, la reflexión sobre el conocimiento, son aspectos que caracterizan esa revolución. Así, por ejemplo, Descartes afirma que las matemáticas avanzan gracias al método racional. Y Newton, con el libro "Principios matemáticos de la filosofía natural", inicia la física moderna.

No obstante es cierto que se vivió una ruptura en el siglo XIX entre filosofía y ciencia, pero otra vez, los nuevos avances científicos del siglo XX volvieron hacer que estas dos materias fueran compatibles.  Albert Einstein, creador de la teoría de la relatividad, se preguntaba sobre el origen del orden cósmico; uno de los padres de la mecánica cuántica, Heisenberg, se preguntaba aspectos acerca del conocimiento; Roger Penrose, fisicomatemático, se encara al problema de explicar la existencia de la mente desde las coordenadas de la física actual.


"Por lo que a mi respeta, creo que los hechos de la naturaleza están regidos por una ley que las une de una manera estricta y más estrechamente del que hoy se sospecha cuando se dice que un hecho es la causa de otro. Nuestra manera de aplicar el principio causal es del todo superficial (...) La física de los cuantos nos ha obsequiado con procesos muy complejos y estaría bien refinar y ampliar nuestro concepto de causalidad."


                                           Albert Einstein


Hoy en día, la filosofía es un complemento del conocimiento científico, ya que intenta dar una imagen global y coherente del mundo, es decir, ofrece una concepción del mundo. Digamos que la ciencia necesita el trabajo posterior de la filosofía. Gracias a estas dos materias se puede conseguir la plenitud intelectual.

Por lo tanto, cualquier científico tiene derecho a plantearse preguntas sobre la realidad. Aquellos que afirman que las preguntas filosóficas sólo las deben responder los que han "estudiado letras" lo dicen por miedo. Miedo porqué la unión entre estas dos materias es la perfección racional.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Stephen Hawking descarta la existencia de Dios

A pocos días para que el Papa visite el Reino Unido, el diario The Times adelanta algunos argumentos de Hawking, publicados en sus libro 'The Grand Design' y que aún no esta a la venta, donde descarta la existencia de Dios como creador del Universo. Os dejo con la noticia:

<El científico británico Stephen Hawking afirma en un nuevo libro que la física moderna excluye la posibilidad de que Dios crease el universo.

Del mismo modo que el darwinismo eliminó la necesidad de un creador en el campo de la biología, el conocido astrofísico afirma en su obra, de próxima publicación, que las nuevas teorías científicas hacen redundante el papel de un creador del universo.

El Big Bang, la gran explosión en el origen del mundo, fue consecuencia inevitable de las leyes de la física, argumenta Hawking en su libro, del que hoy adelanta algunos extractos el diario The Times.

Hawking renuncia así a sus opiniones anteriores expresadas en su obra 'Una Breve Historia del Tiempo', en la que sugería que no había incompatibilidad entre la existencia de un Dios creador y la comprensión científica del universo.

"Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios", escribió en aquel libro, publicado en 1988 y rápidamente convertido en un éxito de ventas.

Argumento contra Newton

En su nuevo libro, titulado en inglés 'The Grand Design' ('El Gran Diseño') y que sale a las librerías el 9 de septiembre, una semana antes de la visita del Papa a Gran Bretaña, Hawking sostiene que la moderna ciencia no deja lugar a la existencia de un Dios creador del Universo.

En esa obra, escrita al alimón con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, Hawking rechaza, según el adelanto periodístico, la hipótesis de Isaac Newton según la cual el Universo no puede haber surgido del caos gracias sólo a las leyes de la naturaleza sino que tuvo que haber intervenido Dios en su creación.

Según Hawking, el primer golpe asestado a esa teoría fue la observación en 1992 de un planeta que giraba en órbita en torno a una estrella distinta de nuestro Sol.

"Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema -la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar- sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada (por Dios) para solaz de los humanos", escribe Hawking.

Múltiples universos

Según Hawking, que fue hasta el año pasado profesor de matemáticas de la universidad de Cambridge, puesto que ocupó en su día el propio Newton, es probable que existan no sólo otros planetas, sino también otros universos, es decir un multiuniverso.

En opinión del científico, si la intención de Dios era crear al hombre, esos otros universos serían perfectamente redundantes.

El conocido biólogo ateo Richard Dawkins se felicitó de la conclusión a la que parece haber llegado su colega Hawking: "Es exactamente lo que afirmamos nosotros. No conozco los detalles de la física, pero es lo que he sospechado siempre".

En su libro, Hawking no excluye la posibilidad de que haya vida también en otros universos y señala que la crítica está próxima a elaborar una teoría de todo, un marco único capaz de explicar las propiedades de la naturaleza.

Eso es algo, recuerda 'The Times', que han estado buscando los físicos desde la época de Einstein, aunque hasta el momento ha sido imposible reconciliar la teoría cuántica, que da cuenta del mundo subatómico, con la de la gravedad, que explica la interacción de los objetos a escala cósmica.

Hawking aventura que la llamada teoría-M, proposición que unifica las distintas teorías de las supercuerdas, conseguirá ese objetivo.

"La teoría-M es la teoría unificada con la que soñaba Einstein. El hecho de que nosotros, los seres humanos, que somos tan sólo conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, estemos ya tan cerca de comprender las leyes que nos gobiernan y rigen el universo es todo un triunfo", escribe el astrofísico.>

Fuente: elmundo.es

martes, 31 de agosto de 2010

¿Pseudociencias? No gracias

Como ya comenté hace unos días, los dogmatismos asumen la verdad segura e indudable, y las pseudociencias, una lacra que afecta a miles de personas, se caracterizan por asumir esa verdad. Para más inri, los charlatanes que defienden esas posturas se presentan como científicos, e intentan infectar a todo aquel que esta a su alrededor con una gran retorica, y aprovechándose de la ignorancia de la gente. Constantemente, y muchas veces sin darnos cuenta, nos atacan por todos lados: televisión, radio, periódicos, panfletos... Ahora bien, si no queremos ser engañados por estas falsas ciencias, donde en muchos casos nos dan resultados milagrosos, debemos tener muy claro que es una ciencia y cual es su objetivo y, como consecuencia, resolver el problema de la demarcación, es decir, determinar que es ciencia y que no lo es.

El discurso científico se caracteriza por ser objetivo. A partir del ensayo y el error ha ido dejando descripciones de la realidad y de su funcionamiento, superando así a los mitos. La ciencia esta limitada pero, gracias a ese ensayo-error, puede llegar a una explicación mas precisa de la realidad, ya que las teorías extraídas están sometidas al análisis, a la critica y al control. Por poner un ejemplo, hemos evolucionado de una ciencia aristotélica, pasando por la newtoniana, presente en muchos casos, y llegando a la actual: teoría de la relatividad, mecánica cuántica, la teoría del caos... Así pues, y si tenemos claro esto, nos daremos cuenta que campos como la astrología, la cienciología, o la parapsicología no pueden ser considerados como ciencia.

Para entender un poquito mejor la solución a este problema, el filosofo de la ciencia argentino Mario Bunge nos da una idea de como desenmascarar a esas falsas ciencias que se autodenominan como ciencia:

  1. Raramente cambian a lo largo del tiempo y si lo hacen no es por efecto de la investigación científica sino como resultado de disputas y presiones externas.  
  2. Forman una comunidad de creyentes que se autodenominan científicos, pero no hacen ninguna investigación científica.
  3. Su concepción del mundo consta de alguna de estas cosas: a) una teoría de la realidad referida a entidades inmateriales, como pueden ser espíritus descarnados; b) una epistemologia o teoría del conocimiento con argumentos de autoridad o maneras paranormales solo accesibles a los iniciados o a los que intenten interpretar textos canonices; c) un manera de ser que, lejos de basarse en la búsqueda de la verdad, se fomenta en la defensa incondicional de un dogma mediante el engaño y la violencia, si fuera necesario.
  4. No siempre respeta la lógica, y los modelos matemáticos son más la excepción que no la regla.
  5. Trata de entidades irreales o sin pruebas de la realidad, como por ejemplo influencias astrales, pensamientos descarnados, superegos, consciencias colectivas, voluntades nacionales, ovnis, y cosas por el estilo.
  6. Añade muchos más problemas prácticos relativos a la vida humana (en particular, como sentirse mejor y como influir en los otros) y no tantos problemas del conocimiento.
  7. No buscan leyes ni las utilizan para explicar ni predecir hechos.
  8. No aceptan la crítica, y sus métodos no pueden justificarse por teorías confirmadas.
  9. Toda pseudociencia se encuentra prácticamente ajena: no hay nada semejante a un sistema de pseudociencias paralelo al sistema de ciencias.
                                               Mario Bunge. ¿Como desenmascarar los falsos científico?


Con todo esto ¿por que motivo debemos permanecer alejados de las pseudociencias? En primer lugar, hay que decir que su principal interés es hacer dinero, y como consecuencia, los primeros perjudicados son los que caen en sus manos porque pierden dinero y, en algunas ocasiones, incluso amistades. En segundo lugar,  la persona que cae víctima de las pseudociencias puede sentir una mejora, pero esto en realidad es un efecto psicológico, luego se esta engañando a el mismo y a los demás. El tercer motivo es que obstaculizan el avance científico debido a sus dogmatismos. Y por ultimo, y relacionado con las enfermedades, puede ser peligroso para la salud porque sus productos no tienen un estudio clínico suficiente.

Si alguna vez te tropiezas con alguien que te quiere dar soluciones milagrosas y fáciles, sin racionalidad ninguna, simplemente di: no gracias.